
Su pico es cónico y muy fuerte de color blancuzco y pardo oscuro en su extremo, los tarsos y los píes son de color carne y el iris de los ojos de color pardo.
Las hembras no tienen el amarillo verdoso de los machos y sus colores son mas apagados, el conjunto de la cabeza y espalda es de color gis parduzco con algún rayado. Su obispillo es verde amarillento, su vientre y pecho son amarillo blanquecino, en los laterales de la cola tienen bastante menos amarillo que los machos y de color menos intenso.
Los jóvenes verderones se parecen a las hembras pero con las partes de su cuerpo muy rayadas y su pecho y vientre muestran un ligero tono amarillo.

Es un pájaro muy gregario y se junta en bandadas en cuanto se emancipan de los padres, su vuelo es ondulado y potente alternando batidos de alas y planeos.
En invierno suelen concentrarse en arbusto y arboles que contengan mucho fruto como Laureles y y Hiedras, es uno de los fringilidos mas abundantes de la avifauna Europea en la isla Británicas de cada tres pájaros uno es un verderón.
Su canto esta compuesto de notas y tonos poco melódicos con gorgojeos en tono bajo, tanto el canto como la llamada la suelen hacer desde posaderos altos en arboles y arbustos.
Es un pájaro muy voraz que necesita diariamente mucha aportación de alimento vegetal, gran amante de las semillas y los frutos como: Cañamón Pipas de girasol, semillas de Lino, Trigo, Avena, Alpiste, mortuñeras y otros tipos de bayas que rompe gracias a su fuerte pico.

Este hermoso pájaro verde se encuentra distribuido por casi toda Europa excepto Islandia y mitad norte de la península Escandinava. En España su densidad es muy alta tanto en el Sur como en el Norte alcanzando altitudes de mas de 1.500 mts.
Vaurie distingue para Europa dos subespecies, el Carduelis Chloris Chloris un verderón mas oscuro, grisáceo y con menos amarillo que el Carduelis chloris Aurantiiventris que su coloración es mas verde por encima y muy amarillo por debajo y en la zona de la garganta.
En definitiva nos encontramos con otra de las belleza que habitan nuestros campos y que debemos de perseverar