
Los nidos de los jilgueros son pequeñas obras de construcción que las jilgueras hacen con mucho mimo y de forma impecable, básicamente esta compuesto por una masa de musgo, hierva seca, musgo, raicillas, lana y plumón vegetal forrandolo en su interior con pelos, plumas y lana.
Su colocación prefiere que sea en el lateral de un árbol o arbusto y a una altura entre el metro ochenta y los diez metros. El nido es pequeño y muy difícil de encontrar a no ser por el alboroto de los padres cuando alguien se acerca, lo cual delata su presencia, prefieren arbole frutales,, emparrados y cipreses.Es un pájaro tan cercano al hombre que suele nidificar en pueblos y ciudades, en parques y jardines e incluso en balcones en matas de geranio

Hay una perdida importante de puestas, sobre todo las primeras, por causa de las lluvias y las inclemencias del tiempo pues Abril es un mes muy irregular en el clima. Las hembras son alimentadas en los nidos por los machos que durante los días que dura la incubación apenas se mueven del nido, entre los 12 y los 14 días.
Los polluelos al nacer están cubiertos de un plumón gris-negruzco largo y espeso.
Ambos adultos participan en la alimentación de los Chivones, aunque mas las hembras que los machos, con una mezcla de semillas e insectos que rebulgitan de sus picos durante un periodo entre !3 y 16 días que permanecen en el nido y 7 u 8 dias mas fuera del mismo.
Se suelen agrupar en pequeños bandos familiares. Cada pareja de jilgueros consiguen entre dos y tres puesta al año.
Es una especie muy extendida por Europa llegando desde la península Escandinava hasta el norte de Africa y por su popularidad su introducido en Australia, Tasmania, Nueva Zelanda, Argentina y Norte América.
En España tenemos una buena población de jilgueros autóctonos aunque se ha apreciado un descenso en el norte sobre todo en el País Vasco y ademas tenemos una gran afluencia de jilgueros a partir del mes de Octubre con la migración de los jilgueros provenientes de Centro Europa y Islas Británicas. El " PASO" primaveral es muy abundante a partir del mes de Marzo, Abril y primeros días de Mayo, los bandos de jilgueros volando hacia el norte es un espectáculo inolvidable, en el "PASO" de otoño las llegadas son menos ecpetaculares pero no bajan en densidad dispersándose por campos y rastrojeras comiendo gran cantidad de semillas silvestres.
En definitiva es una de las joyas ornitologicas de la península Ibérica que ha acompañado al hombre desde la antigüedad hasta nuestros días alegrando con sus alegre canto nuestros campos y ciudades.